Edificado íntegramente a base de rollizos de madera, según la usanza de la época, el fuerte tiene aspecto solitario. Al ingresar en las distintas barracas, en la capilla o en el cuarto de armas, se respira en el ambiente un aire denso. En las afueras, donde el viento es el único morador errante, el silencio se multiplica.
miércoles, 21 de mayo de 2008
Edificado íntegramente a base de rollizos de madera, según la usanza de la época, el fuerte tiene aspecto solitario. Al ingresar en las distintas barracas, en la capilla o en el cuarto de armas, se respira en el ambiente un aire denso. En las afueras, donde el viento es el único morador errante, el silencio se multiplica.
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